Día 1

El día viernes 26 de septiembre, luego de varios retrasos, salimos a las 10:00 PM desde la estación de servicio BP ubicada en el Km. 28 de la autopista regional del Centro, con destino a la Hacienda Ojo de Agua en Boca de Aroa, la cual sería el lugar de pernocta. Al principio del viaje hubo un poco de desorden en la caravana, puesto que algunos se alejaron sin esperar a los que venían atrás, incluso perdiendo el contacto por radio.

Hubo que hacer una parada en la estación de servicio que se encuentra luego de pasar el peaje de Guacara. Ahí aprovechamos de conversar acerca del desorden de la caravana y esperar a otro participante que salió con retraso de Caracas.

La siguiente parada fue en una estación de servicio pasando el palito, puesto que la de Guacara estaba cerrada. Aquí entre una cosa y la otra tardamos cerca de media hora en arrancar. Llegamos a la Hacienda alrededor de las 2:30 AM, y entre chinchorros, camas, carpas y colchonetas nos acostamos a dormir.

Día 2

Nos levantamos como a las 7:30 AM luego de un pequeño sueño. Temprano habían llevado una pequeña cisterna de agua para que nos pudiéramos bañar, porque se había dañado un transformador de corriente y por ende no funcionaba la bomba de agua. Como a las 8:00 AM nos trajeron unas arepas recién echas con queso recién preparado que nos regaló el dueño de la hacienda vecina.

Desayunamos, terminamos de recoger y finalmente a las 10:30 AM logramos arrancar.

La siguiente parada fue en una estación de servicio en Tucacas, que era la última antes de tomar el desvío que marcaba el inicio del camino hacia las Cuevas del Zumbador. En esta echamos gasolina, compramos hielo para repotenciar las cavas, Carlos infló uno de sus cauchos que perdía un poco de aire y le cambiamos a la camioneta de Mime el tornillo de la polea tensora del aire acondicionado, puesto que se había roto y no se podía prensar.

Cuando verificamos que todos estuvieran listos, reiniciamos el viaje, pero a menos de 500 mts. uno de los invitados avisó por radio que el necesitaba comprar alguna cosas para tomar y no sabíamos si mas adelante se conseguiría algo. Para no perder mucho tiempo, nos estacionamos a un lado y ellos fueron a comprar y volvieron. Después de esos, si arrancamos definitivamente.

La primera parte fue un trayecto de 12 Km. de carretera asfaltada y luego 38 Km. entre tierra y barro. La primera parte del camino era bastante plana con algunos charcos a lo largo de la vía. Luego de aproximadamente 1 hora de camino llegamos a una bifurcación en la cual tomamos el camino de la derecha. Este camino estaba un poco mas abrupto, lo que nos emocionó un poco, pero a los pocos minutos a la camioneta de Mime se le rajó un caucho al caer en una cuneta. Se intentó cambiar el caucho en la cuneta pero fue imposible, por lo cual hubo que sacarlo con el Winche hasta una superficie mas plana.

Mientras estábamos con lo del caucho, llegó un hombre a caballo, y al conversar con el nos dijo que ese camino no tenía salida, que ese camino llegaba hasta la casa de Alejandro Cabrera. Que debíamos devolvernos y tomar el otro camino en la bifurcación. Mientras esperábamos yo seguí para revisar el camino y en efecto llegamos a la casa del Sr. Cabrera, quien nos atendió muy amablemente. Nos invitó a tomar café y me guió hasta una pequeña colina para que pudiéramos ver todo el entorno en 360°, mientras un niñito le mostraba unos cachorritos a Keyla y le contaba que quería ser veterinario y que estudiaba en Valencia. Luego de despedirnos, nos devolvimos para reunirnos con el grupo y continuar el viaje. Cuando llegamos, acababan de terminar de cambiar el caucho. Al retomar el camino seguimos circulando hasta llegar a una nueva bifurcación, en la cual decidimos tomar el camino de la izquierda. Un poco mas adelante en un pequeño paso de barro, me bajé a quitar un palo que amenazaba a los caucho. Mientras hacía esto, me resbalé y uno de mis zapatos quedó atascado de tal manera en el barro, que tuve que quitármelo y luego sacarlo del barro. Seguimos manejando hasta llegar nuevamente a un camino sin salida, pero en esta ocasión no había nadie que nos pudiera indicar. Cuando dimos las vuelta para regresar hasta la bifurcación a probar el otro lado, Frank se dio cuenta de un pequeño camino que se encontraba a la izquierda luego de pasar el último falso. Como Carlos era el último de la carabana, fue a incursionar por el y a los pocos minutos nos avisó que tomáramos el camino puesto que parecía proseguir bien.

A las 4.00 PM, llegamos a un fundo muy bonito, que según las coordenadas que teníamos en el GPS era el de Petit. El chino (Uno de los pasajeros de Carlos) entró a preguntar y cuando vino nos informó que le habían dicho que era mas adelante, que debíamos seguir como 2 o 3 Km. Nos extrañó un poco pero decidimos continuar. En este punto, a la camioneta de Miguel se le habían roto todos los refuerzos de la ballesta delantera derecha. Por miedo a que esta se pudiera romper por los brincos del camino, le pusimos un taco de madera entre la base de la ballesta (Está sobre transmisión) y el tope de goma para así limitarle el recorrido hacia arriba.

Proseguimos el camino y a los pocos metros apareció una subida bastante fuerte con una piedra al final que hacía las veces de escalón, lo que ocasionaba que las camionetas al llegar a ese punto patinaran y hubiera que intentarlo de nuevo. Luego nos enteraríamos que a esta subida la llamaban “La Alcabala”, puesto que limita el paso a esa zona. Luego se repitieron varias bajadas y subidas en forma de “U”, las cuales había que bajar en primera y sin freno, y subir en segunda o tercera Low. Hubo una subida en especial que presentaba bastante dificultad, por lo cual al llegar arriba, nos íbamos estacionando para ver a los demás. En ese momento, Frank y Mime comenzaron una de sus peleas (Amistosas) de quien había intentado mas veces y para fortuna de todos, esto quedó grabado en un video. En este lugar, había 2 caminos y para evitar perder mucho tiempo, Carlos fue por el de la izquierda y Mime por el de la derecha. A los pocos minutos, Carlos nos avisó que el de la izquierda era el correcto, por lo cual empezamos a descender uno a uno mientras esperábamos que Mime regresara. En uno de los vallecitos, había un desnivel al lado izquierdo, que al pasar hacía que las camionetas de deslizaran. Cuando le llegó el turno a Gerónimo la camioneta quedó a un lado del camino y enterrada en el barro, lo que obligó al uso del Winche para poder sacarlo. Para ese momento ya había oscurecido y llevábamos mas de 3 Km. Preguntamos en una casita y nos informaron que el Fundo de Petit era como 3 Km. mas atrás, y que como a 1 o 2 Km. mas adelante estaba el acceso a las cuevas. Un poco confundidos proseguimos el camino mientras empezaba a llover, y luego de 2 o 3 bajadas y subidas mas llegamos a un lugar donde había una barrera blanca abierta y una casita. De esta casita salió el Sr. Ricardo y nos avisó que cobraba Bs. 5.000 por carro para acampar y nos indicó donde nos podíamos estacionar. Como a los 5 minutos dejó de llover y empezamos a montar las carpas, pero al rato empezó a lloviznar. Como por una hora estuvo lloviznando y escampando, por lo cual la parrilla planificada para esa noche tubo que ser echa bajo una mesa. Luego de la cena vinieron las respectivas charlas y cuentos y como a media noche nos fuimos a dormir los últimos. Los que tenemos el sueño pesado, logramos dormir rápidamente, pero aquellos que no, tuvieron que acostumbrarse al concierto de ronquidos en Do menor de Frank, el cual era acompañado de vez en cuando por Gerónimo.

Día 3

Los primeros en levantarse fueron Gerónimo y Frank, que a las 7:00 AM ya estaban dando vueltas por el campamento. Como no había mas nadie levantado se fueron a hablar con el Sr. Ricardo. Entre la conversación, Frank le comentó que había leído unos relatos que hablaban de un señor con un machete que no dejaba pasar a la gente a la cueva si no pagaban, y éste les respondió, machete en mano, que era él, y que eso es porque la Cueva está en su propiedad. Después de este comentario, se despidieron rápidamente y nos empezaron a levantar para recoger el campamento, visitar las cuevas y emprender el camino de vuelta antes de la 1:00 PM. Como a las 10:00 bajamos hacia las cuevas por un pequeño sendero. Este trayecto duró como 15 min., y hay que tener mucho cuidado porque es muy resbaloso. Al terminar el descenso llegamos a un pequeño río de aguas muy cristalinas, y a la izquierda entre las matas se encuentra la entrada de la cueva.

Al entrar a la cueva se encuentra una cámara de gran altura con un pozo de 1 mt. de profundidad. Luego todo el recorrido es por el agua, variando entre 30 cms. Y 1 mts. de profundidad y el agua es siempre cristalina. La cueva tiene gran cantidad de murciélagos, pero si uno se mueve tranquilo por la cueva estos no hacen nada. Tiene muchas estalactitas, pero no muchas estalagmitas.

El recorrido duró cerca de 20 min. y luego igual tiempo para regresar. Al salir nos bañamos un rato en el río y luego emprendimos el camino de vuelta para llegar de nuevo al campamento, donde terminamos de recoger las cosas y tristemente emprender el viaje de vuelta.

La primera parte hasta el fundo de los Petit son 5 Km. y tardamos una hora y media. Los siguientes 33 Km. son también de tierra pero mucho mas suave y tardamos una hora y 15 minutos, y por último, los 12 km. de asfalto fueron 15 min. para completar un total de 4 horas para el retorno.

Al llegar a la carretera principal, tomamos de una vez el camino de vuelta y nos paramos en la E/S PDV de boca de Aroa. Allí echamos gasolina, limpiamos los vidrios, revisamos las camionetas y aprovechamos de comer algo.

El camino de vuelta fue un poco lento, puesto que gracias a todos los abusadores que empiezan a adelantar en la carretera cuando hay cola, ocasionan que estas sean mucho mayores, esto sin contar el peligro que representan para los demás conductores. Si todos ponemos un poco de nosotros al no cometer estos abusos, y no permitiéndole a los demás el hacerlo, podemos se mejores personas y reducir las colas a la mitad, así como los riesgos de accidente.

Ya estando en la autopista Valencia – Caracas, justo antes de entrar a los túneles que están al salir de Carabobo, a Carlos se le pinchó un caucho. Nos detuvimos a cambiarlo, pero 2 de las camionetas que se encontraban muy separadas de la caravana ya se encontraban dentro de los túneles y tuvieron que esperarnos del otro lado. Cambiamos el caucho sin mucho problema, pero le faltaba un poco de aire. Lo inflamos con un compresor viajero, lo cual tardó como 20 min. mas. Este fue el último percance del viaje.

 

La llegada a Caracas fue a las 10:30 PM.

 


Vehículos y participantes del viaje

Vehículo:         Toyota Autana Roja

Piloto:              Arturo Herrero

Co-Piloto:        Keyla Valero

 

Vehículo:         Toyota Macho Arena

Piloto:              Mime Mitropoulos

Co-Piloto:        Maria Alejandra (Mima) Cestari

 

Vehículo:         Toyota Samuray Blanca

Piloto:              Miguel Alfonso Iannini

Co-Piloto:        Ricardo Herrero

Pasajero:        Yennifer De Freitas

 

Vehículo:        Mitsubishi Montero Verde

Piloto:             Gerónimo León

Co-Piloto:       Frank Pirela

 

Vehículo:        Mitsubishi Montero Roja

Piloto:            Omar

Co-Piloto:      Erika

Pasajero:       Richard

Pasajero:       Marcos

Comentarios generales

Las personas que viven en la zona siempre están muy pendientes de que no les dañen el camino, y en especial están pendientes del tamaño de los cauchos. En nuestro grupo, la camioneta de Carlos tenía cauchos 9.00 Militares, y un Sr. nos paró y nos pidió que tuviéramos cuidado de no dañar el camino.

La preocupación de ellos es porque en sus camionetas tienen cauchos de 32 pulgadas o 7.50, y si les abrimos trochas muy grandes luego se les complica el paso.

 

Cualquier comentario, escribir a: busqueda4x4@yahoogroups.com